Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades

Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades - Museo Histórico, C/ Puente de las Eras, Nº 5, 19432 Abánades (Guadalajara) España.

viernes, 4 de mayo de 2018

La casa del callejón

Fachada de la casa del callejón
Se trata de una típica casa rural que, en apariencia, no nos transmite nada, pero que debajo de su piel de piedra y cemento guarda un verdadero tesoro. No solo conserva intacta la estructura original de finales del siglo XIX y principios del XX, sino también, y sorprendentemente, gran parte del mobiliario y de la decoración de los años 30 y 40. Esto es debido al cuidado, empeño y mimo de la familia López Romo, actuales propietarios, que disfrutan de la vivienda durante el placentero estío. Y sobre todo, lo es por Francisca Romo (conocida entrañablemente como Quika). Ella, una mujer de una personalidad tremenda, es la responsable de que hoy podamos contemplar ensimismados en el suelo de la cocina de la casa, junto a la chimenea, las marcas y señales que dejaron los cuchillos y las hachas de los soldados de intendencia durante sus labores de despiece y corte. Sencillamente impresionante.

Suelo de la cocina 
Suelo del recibidor o entrada principal de la casa
Según toda la documentación de la que disponemos y los testimonios de los vecinos, la casa fue ocupada por los servicios de intendencia del Primer Batallón del regimiento de Gerona n.º 18. En la casa se conservan las llaves de la luz de porcelana, el suelo, las camas, las sillas que seguramente utilizaron los mismos soldados. Pero lo más impactante, como apuntamos anteriormente, son sin lugar a dudas las marcas o cortes que dichos soldados dejaron en el suelo de la cocina y que podéis apreciar en la imagen adjunta.

Sillas y fuelle de época en la cocina 
Uno de los dormitorios de la casa

La Casa del Callejón es una casa que, con una mínima inversión, podría convertirse en una Casa Museo muy digna para ser visitada.

El reclinatorio de Doña Francisca 
Escena religiosa impresa sobre cartón.
Posiblemente la Virgen y el Niño con San Juan Bautista.

viernes, 27 de abril de 2018

Triste Aniversario

COMUNICADO

Lamentamos mucho comunicaros que la junta directiva de la Asociación de Amigos de los Espacios Históricos de Abánades (AAEHA) ha tomado la decisión de no celebrar este año 2018 las jornadas de promoción histórico cultural del Alto Tajuña "La Batalla Olvidada".

Las necesidades que tiene el Museo Histórico Municipal de Abánades y la responsabilidad ineludible que tenemos como asociación, de cara a la sociedad y a la historia, de enterrar con honores militares los restos de los trece combatientes que tenemos en depósito en el museo, nos obligan a emplear los pocos recursos materiales y humanos de los que disponemos a estas dos empresas.

El compromiso del Ministerio de Defensa exige que estemos preparados para este acontecimiento de la mejor manera posible. Acto al que estáis todos invitados y del que informaremos con antelación suficiente para que podáis participar en el mismo.

Es la primera vez en España que se entierra a combatientes de ambos bandos con honores militares y, por ello, queremos hacerlo con la máxima seriedad, rigor y respeto.

Gracias de antemano a todos por vuestra generosidad, predisposición y comprensión.

Saludos.

La antropóloga Almudena García-Rubio, de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, organizando los restos exhumados en las campañas 2012, 2013 y 2014, de cara al reentierro militar que estamos preparando.

sábado, 17 de marzo de 2018

Relato de los combates en La Enebrá

Ilustración de Alfredo González Ruibal

Relato de los combates en La Enebrá por el Mayor Jefe del 261 Bon de la 66 BM. D. Juan Molina Aliaga:

A las 10´15 horas se me comunica que fuerzas enemigas avanzan al “Fortín” que debíamos ocupar, comunicándolo acto seguido al P. de Combate de la Brigada, abriendo fuego nuestras baterías sobre dichas fuerzas. A las 12´20 mi Batallón toma contacto avanzado por la derecha con el Batallón 264 (4º) protegiéndose mutuamente y avanzando con dificultad hacia el objetivo, pero avanzando. A las 15 horas, y mientras el Batallón atacaba al Fortín hallándose aproximadamente a unos 150 metros, el enemigo hizo una salida provisto de gran cantidad de bombas (Lafitte) siendo rechazado con bajas vistas al interior de dicho Fortín. A las 16´45, 34 Junkers pasan sobre el campo ametrallándonos y causándonos algunas bajas.

En ese día, debido al gran cansancio de la tropa y al no entrar en acción nuestros tanques (como nos habían prometido) sufrí unas 80 bajas en mi Unidad; atrincherándonos en las inmediaciones de la posición enemiga y organizando mis fuerzas, ya que el enemigo nos hostilizó toda la noche.

Al día siguiente a las 13 horas la Superioridad me comunica que tan pronto los tanques (3) entren en la línea, se inicie el asalto. A las 14´30 los 3 tanques llegan a nuestra altura, cambiando impresiones rápidamente con el Jefe de los mismos y conjuntamente de acuerdo los Jefes de los Batallones laterales se inició el ataque situándose un tanque al frente de mis 2 Compañías de vanguardia y al frente de las mismas el Capitán Rico de la 1ª, entonando ambas la INTERNACIONAL y con una moral elevadísima, colocándose delante del tanque para protegerlo, entrando al Fortín acto seguido limpiándolo de enemigos, quedando sobre el campo más de 200 cadáveres casi todos enemigos, muchos de ellos moros, prosiguiendo el avance como lo había ordenado.

Personándome acto seguido en el lugar mencionado ordenando mis fuerzas y la retirada de material cogido al enemigo que consistÌa en 7 fusiles ametralladores, 2 ametralladoras “Hoky” y restos de una Santa Tiene y más de 50 cajas de munición y bombas “Lafitte”, así como un centenar de fusiles; todo esto por mi Unidad, aparte los demás cogieron otro tanto aproximadamente, mucha documentación y 300 mil pesetas en dinero faccioso. Debiendo lamentar por nuestra parte algunas bajas y la herida grave del mencionado Capitán Rico, el cual a estas horas ya falleció. (Era el 3er Capitán de mi Unidad que caía).

Poco antes de tomar el Fortín, el Comandante de aquellas fuerzas, varios oficiales y soldados enemigos, huyen y se refugian en unas corralizas hostilizándonos desde allí, con algunos morteros que poseen.
La superioridad nos envía  2 tanques para atacar el reducto. Entrando estos al asalto, haciendo huir al enemigo en desbandada causándole gran número de bajas y haciendo mis fuerzas 10 prisioneros y el Comandante faccioso que mandaba las fuerzas enemigas apellidado “Sansaloni” muriendo un Capitán de la Guardia Civil, 2 Tenientes, 1 Alférez y 20 soldados, casi todos moros. 

lunes, 25 de diciembre de 2017

Tiempo de paz...

Soldados republicanos cenando en una cerrada.

HOY HACE 80 AÑOS

"25 de diciembre. Canredondo (Guadalajara).
Como tenemos fiesta, hemos salido un grupo con el fin de pasar el día en Carrascosa de Tajo, a más de dos horas andando, y al propio tiempo, para ver si podíamos comprar algo para conmemorar estas fiestas tan señaladas y que tanto se siente estar alejados de los familiares. El día es espléndido y, al llegar al apacible pueblo, nos recibieron muy bien. Enseguida nos facilitaron comestibles, con los que nos confeccionaron una envidiable comida. Por la noche, después de cenar, tuvimos que entrevistarnos con unos músicos del pueblo y los convencimos para emprender un baile familiar, que tuvo éxito. Gracias a ir a buscar a las chicas por mediación del pregonero, nos acostamos en un pajar de una casa que galantemente nos cedieron".

Extraído del Diario de Buenaventura Leris Sanagustín, cortesía de su hijo Ventura Leris i Quiles. Ilustración de Alfredo González Ruibal.

jueves, 12 de octubre de 2017

Revivir… Representar… Recrear.

Fotografía de Paco Soler
Durante los últimos años, creo que son siete, en nuestro pueblo, Abánades, el segundo domingo de junio se rememora una batalla acaecida en la zona durante los primeros días de la primavera de 1938. Me propongo narrar lo ocurrido en estas recreaciones como si de un crónica se tratase, pero aderezada con opiniones, observaciones y reflexiones. De esta manera, me retrotraeré al pasado más lejano con los actores de la recreación, observaré a los espectadores y opinaré sobre la proyección histórica de estos trágicos sucesos. En principio diré que en los primeros años no quise asistir a estas representaciones hasta que me aseguré de que se hacía con el máximo respeto. Una vez cerciorado de que estas exigencias eran cumplidas, he participado con la máxima curiosidad en los diversos momentos de estas jornadas.
El viernes de este fin de semana, el segundo de junio, aparecen jóvenes uniformados deambulando por el pueblo. Nos estamos introduciendo en los días de la guerra, son los primeros y no sabemos de dónde vienen, si del Ejército del Turia, del valle del Nalón, no suelen ser muchos. La organización les proporciona unos locales comunales para que puedan dejar sus cosas y dormir.
El trabajo organizativo es muy amplio y los miembros del Museo, que suelen ser los organizadores, se quejan de que pocos echan una mano, peligrando las futuras recreaciones.
El sábado se intensifica el número de recreadores y se ven, por cualquier esquina del pueblo, grupos de soldados con sus distintos uniformes: tenemos falangistas, requetés, soldados del ejército nacional, moros, anarquistas, soldados del ejército popular con sus uniformes dispares… como si de un plató de cine se tratase, nos retrotraen a otra época. La mayoría de estos recreadores vinieron durante la mañana, son del Frente de Madrid. Tenemos la puesta en escena. Solamente por analizar la simbología de sus uniformes merece la pena estar en el pueblo en estos momentos, toda una muestra de historia reciente aportada por la vestimenta de estos actores. Si bien lo que se muestra es importante, quizá sea más lo que se demuestra. Me refiero a la actividad que todos los años sobre las once hay en el Museo: una conferencia, se presenta un libro o se comenta una película o un corto tocando distintos temas o puntos de vista sobre lo que ocasionó el conflicto.
Mi trabajo me impide estar los sábados en este acto. Por cierto, me dicen que no es muy seguido, no obstante siempre pregunto por él, interesándome por cuál fue el tema tratado y lamentándome por no poder asistir. Quizá estos momentos sean los más importantes pues nos acercan al conflicto con la reflexión y la perspectiva histórica. A veces se ha definido al hombre como un ser histórico, o sea, que asume en su realidad humana el pasado y de esta manera se proyecta en el futuro. Estos actos que se celebran el sábado en el Museo, pienso, son de máxima importancia dando cabida a las distintas visiones, con lo que se está haciendo un historicismo analizando las carencias y realidades y proyectando su influencia en el presente y en el futuro.
El Museo permanece abierto y las visitas se intensifican, otros suben a ver las trincheras del Alto del Castillo y pasan la tarde imbuidos de este ambiente prebélico. Muchos de los recreadores se conocen y comparten afición y para ellos es motivo de satisfacción reencontrarse hablando de estos y otros temas, son aquellos que al día siguiente se insultarán y se matarán. Teatralizan nuestra historia. ¿Hay otra forma mejor de recordarla para no repetirla?
Estoy haciendo una cronología del acto en general, no de un año en particular. Las variaciones son pocas. El lugar preferido parece el más vistoso: el Puente Grande, no obstante los miembros de la recreación suelen ser fieles, dentro de lo que se puede, al hecho histórico y este año pasado se trataba de tomar una colina en el pasaje conocido como La Peñuela. Algo así dicen que ocurrió en los primeros días de la primavera del treinta y ocho.
Antes de escribir esta cronología procuré informarme viendo otras recreaciones. La más impresionante es la de Fayón, en la que se recrea la Batalla del Ebro. Los medios materiales son muy superiores, atraviesan el río en barcos, tienes apoyo de la aviación, como si se tratase de hacer un puente en la playa. Los defensores fuertemente atrincherados utilizan ametralladoras, morteros, bombas de mano. La gran intensidad de fuego hace temblar a los espectadores, imaginemos lo que en verdad ocurrió allí. En nuestro pueblo los medios materiales son bastante más restringidos pero no el espíritu de los protagonistas de estas representaciones demostrando una gran perfección técnica, conocimiento y entusiasmo para representarlo, más tarde ampliaremos estos y otros aspectos.
La noche del sábado el pueblo está muy animado y el Song Bar López prepara una verbena con algún cantante de coplas que nos introduce en el ambiente de los años treinta. A ello contribuye que algunos habitantes de Abánades se suelen vestir como los lugareños de aquellos años, y es aquí donde los uniformados se mezclan con los locales y a ritmo de pasodoble nos trasladamos a la época de la contienda. Este año nos sorprendieron dos señores perfecta y elegantemente ataviados de época, dicen que venían de Barcelona.
          La noche transcurre entre cerveza y cerveza, pasodobles y corrillos comentando lo que allí ocurre, poco a poco cada uno se va a sus aposentos. ¿Qué interés, no material, tienen que tener para que gentes tan dispares se acerquen a este pequeño pueblo desde lugares tan lejanos? La guerra ha sido y sigue siendo un motivo de reflexión e interés histórico que hace que muchos apasionados no reparen en gastos y sacrificios para esta en estas recreaciones.

Fotografía de Paco Soler
La mañana del domingo, el número de participantes se ha intensificado, un grupo de legionarios han llegado de un pueblo del vecino Teruel. Muchos visitantes con cámaras fotográficas simulando ser reporteros gráficos aparecen por doquier y es que el Museo ha convocado un concurso de fotografía cuyo tema es la recreación histórica.
A las doce y media se hará la representación de la batalla. Como dije antes, este año se trata de tomar una colina defendida por tropas del bando sublevado con soldados del ejército regular de Franco y mezclados con uniformes falangistas.
La colina se encuentra fuertemente defendida con nidos de ametralladora, sacos terreros. Hay varios puntos estratégicos, unas estacas unidas por unos cordones que simulan las alambradas de espino, lo más parecido a la realidad. Estamos en el punto culminante de esta jornada, es aquí donde voy a someter a crítica los términos revivir, representar y recrear. Dicen que recordar es volver a vivir pero la paradoja es que ninguno de los que estábamos allí fuimos protagonistas de aquella realidad. Por tanto, ¿cómo se puede volver a vivir lo que nunca se vivió? Parece un galimatías pero no lo es, ya que la naturaleza humana analizando, sintiendo, apasionándose, puede introducirse en la historia como si fuese protagonista de ella. Si no fuese así no podríamos tener transmisión cultural. Observé que hay varios niveles de implicación, aquellos que vivieron la guerra de niños parece que no la recuerdan con mucho entusiasmo, ¿qué verían? Los que nacieron en la década de los cuarenta he notado que están fuertemente marcados por la propaganda de la posguerra; los que nacimos en la década de los cincuenta y sesenta, cuya juventud correspondería con las primeras elecciones democráticas, tenemos una actitud más crítica. Por último, los que nacieron con la democracia lo ven, en la mayoría de los casos, como un mero espectáculo. ¿Quizá estos tengan ya perspectiva histórica?
Otro término que quiero someter a crítica es el de representación. Tenemos la acepción de volver al presente un hecho pasado, pero por otra parte podemos entenderlo como poner en escena ante un espectador un hecho ya sea real o ficción, y hay una tercera acepción, en representación de…, pero la vamos a desestimar para nuestro trabajo ya que poner en escena es la que más se adapta, ya que es la inmediatez en el espacio y en el tiempo, el presente implica un actor y un espectador, no es así en una película aunque represente ese mismo hecho histórico, no necesita al espectador en el rodaje, tenemos dos partes esenciales, el actor y el espectador.
Los actores se introducen de lleno en su papel, esencialmente es acción y para esa acción tienen que estar psicológicamente preparados ya que se trata de matar o morir. Previamente, antes de entrar en combate, los jefes de cada uno de los bandos tratan de motivar y ensalzar los valores de la lucha, son momentos de máxima tensión. El ejército popular ensalza los valores de la República, muchos con el puño cerrado y en alto corean esas consignas. Por otra parte, el ejército de Franco, con su capellán de campaña, ruega a todos los santos protección y ayuda en el enfrentamiento, culminando al unísono: ¡Por España!
Hace unos años, un soldado legionario pedía permiso para invocar a los espíritus: ¡Mi capitán, ¿da su permiso para invocar a los espíritus?! Sentí una gran decepción pues el capitán se lo denegó quedándome con las ganas de saber qué es lo que allí se iba a decir. Siempre me he preguntado qué motivos tenían o tienen los combatientes para llegar a exponer su vida, cada uno imagina un mundo idealizado culpando al otro de sus desdichas. Platón consideraba la idea, la esencia de las cosas reales, en este caso el hecho de la guerra. Mi padre, que hizo la guerra con el bando de los sublevados, me decía que los moros eran muy guarros pero muy valientes y estos solían decir: Nosotros siempre con Franco, si Franco comunista, nosotros también comunistas, nosotros siempre con Franco. Aquí la idea se torna en culto a una persona. Los rifeños solían ser muy buenos guerreros, siempre estaban en conflictos. La historia nos dice que siempre hubo tropas de élite que vivían de la guerra o para la guerra: espartanos, legiones romanas, vikingos, cruzados, jenízaros, tercios de Flandes, mamelucos… Hasta la legión extranjera o los marines americanos en nuestros días. La guerra siempre ha estado presente en la historia de la humanidad.
Otro aspecto a tener en cuenta es el lenguaje, este año se utilizó poco ya que se trataba de tomar una colina por sorpresa. Otros años, cuando las trincheras estaban frente a frente, en La Muela, los combatientes se increpaban: Rojos idos a Moscú, Fascistas, hijos de cura. Estos gritos se escuchaban entre los disparos de ametralladora y fusilería. En las recreaciones de Fayón, antes aludidas, un capitán legionario alardeaba de haber limpiado España de indeseables.

Fotografía de Paco Soler
Por último diré, para acabar este apartado de los actores, que los combatientes se pueden ver abocados al fuego enemigo o al de sus propios jefes si retroceden por cobardía, así que no es raro considerar que en las batallas además de las motivaciones se tuviese que estimular el valor con narcóticos volviendo al hombre más irracional, o matas o te matan. La edad para ser héroe es la juventud, los veinte años es la culminación del idealismo y la pasión. En este apartado, el que a mí más me gusta, hay mucha literatura, me han recomendado varios libros, quizá por polémico sea el diario "Tempestades de aceroque narra las memorias del oficial alemán Ernst Jungüer en el frente occidental durante la primera guerra mundial.
Decíamos antes que esto es una representación y acordamos que además de los actores estaban los espectadores. Observé cómo los asistentes, cada año más numerosos, bajo un sol de justicia esperaban pacientemente el acto en sí. Algunos comentarios sobre el equipamiento de los soldados, preguntas sobre quiénes eran los unos y los otros, comentarios sobre la vistosidad del acto, otros años ha sido más bonito, estaba la guardia personal de Franco. Note algún comentario negativo sobre que este año fuesen las tropas republicanas quienes ganasen la batalla. La historia es como es y los recreadores suelen ser muy objetivos, cada espectador es un mundo en su interior, pero el respeto y la educación prima sobre las malas formas, no tengo noticias de que nadie se saliese de tono alguno de estos años. La labor pedagógica está en estas jornadas.
En el título de estas reflexiones incluíamos el término recreación. Anteriormente hablábamos de revivir o de representar, ambos términos están relacionados con recrear. Se decía que solo el Gran Hacedor podía crear de la nada; aquí vamos a reconstruir unos hechos acaecidos, un pedazo de nuestra historia. Este apartado, si bien engloba los anteriores, lo centraré en el aspecto técnico, la localización del espacio lo más real posible, la uniformidad de los combatientes, los armamentos de los mismos, la técnica del combate, los gritos de guerra. Se suelen retirar todos los elementos que sean anacrónicos para dar un aspecto lo más real posible. Se busca la máxima veracidad, los heridos, los muertos, cómo son hechos prisioneros, todo parece real, pero no puede serlo, no se muere de verdad ni el fuego es real, todo es ficción. Pero lo cierto es que ocurrió. ¡Muy bien por estos actores y por su puesta en escena!
Una vez concluida la recreación, tras un fuerte aplauso, los combatientes se abrazan y la organización agradece a los asistentes su presencia, sugiriéndoles que a la salida del montículo, en el camino, hay un contenedor para los papeles y latas, respetando el medio ambiente.
Una hora después, en lo que aquí llamamos el juego de pelota, el frontón, se produce el acto final sumamente sugestivo. Los dos bandos en formación, frente a frente, con sus banderas, símbolo de la división, cada uno de los jefes ordena a sus abanderados dar un paso al frente e inclinaran ambas banderas, de esta manera no hay preponderancia para ninguno de los dos contendientes. Tras este momento uno de los jefes nos trae al momento actual y dando gracias al pueblo de Abánades por permitir un año más recrear estos acontecimientos, agradece a las autoridades, a la Asociación de Amigos de los Espacios Históricos y al público en general, recordando, una vez más, el deseo de que estos acontecimientos no se vuelvan a repetir, se da por terminado el acto mandando romper filas y emplazando a todos para el próximo año.
Es el momento de las fotos, curiosidades, preguntas, los recreadores muestran sus uniformes, armamentos reproducción del real. El público se fotografía con los distintos hombres, aquellos que creen encajar en su visión histórica.
Es la hora de la comida y la organización prepara una gran paella solidaria ya que estos gastos no tienen ninguna subvención y me costa que a los recreadores les cuesta su dinero. No todo es mercado, a veces se hacen las cosas por altruismo y generosidad y estos hombres que aquí vienen lo demuestran.
Gracias en nombre de un espectador.


Abánades, verano de 2017
Antonio Gutiérrez Layna